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TERMINATOR
Algunas
personas que hacen de la mar su profesión, cuando terminan su jornada de
trabajo, no quieren saber mas ni de mar ni de pesca. Nuestro amigo
Terminator es un enamorado de la mar y por eso hizo de ella su profesión y
de la pesca su devoción. Por eso no la olvida y, cuando termina su trabajo y
pisa tierra, vuelve la vista al mar y piensa, como diría A. SCHWARZENEGGER
en la película a la que debe su apodo: "Volveré"
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EL
MARLIN AZUL
(Makaira nigricans)
Esta especie
pelágica y migratoria esta presente en los océanos tropicales y
templados. En el Océano Atlántico se suelen encontrar entre los 45°
Norte a los 35° Sur, mientras que en el Océano Pacifico se consiguen
desde los 48° Norte a los 48° Sur, siendo menos abundantes en la parte
oriental de ambos océanos. En el Océano Indico se presentan en Ceilán
y en el Atlántico en Mauritania y a lo largo de la costa este de África. En el Golfo de
México su presencia parece estar relacionada con la corriente circular
del Golfo y su incursión en el Mar Caribe. Su presencia aumenta en los
diferentes océanos de acuerdo a las estaciones anuales así ocurre entre
Enero a Abril en el suroeste Atlántico (5° - 30° Sur); de Junio a
Octubre en el noroeste Atlántico (10° - 35° Norte); de Mayo a Octubre en
el Pacifico occidental y central (2° - 24° Norte); entre Abril y
Noviembre en el Pacifico ecuatorial (10° Norte – 10° Sur); y en el
Océano Indico (0° - 13° Sur) de Abril a Octubre.
Los pescadores de
altura del Japón indican que el Marlin Azul es el mas grande de los
ejemplares de pico y al parecer este crece mas en el Pacifico. Todos
los Marlin azul gigantes capturados son hembras ya que los machos
exceden raramente las 300 libras. Las aletas pectorales de los Marlin
Azul nunca son rígidas aun después de muertos se pueden plegar contra el
cuerpo. La aleta dorsal es alta y dirigida hacia delante en vez de
redondeada y su mayor altura es menor que la mayor profundidad del
cuerpo. La aleta anal es relativamente larga y puntiaguda. En los
jóvenes no necesariamente se presentan estas características, con la
peculiaridad de que el sistema de línea lateral es especialmente visible
en pequeños espécimen lo que en los adultos es raramente visible, al
menos que las escamas o la piel sean removidas. La línea lateral de los
Marlin Azul del Pacifico esta compuesta de largos eslabones en forma de
cadena a lo largo de los flancos, mientras que los del Atlántico su
línea lateral parece mas bien un trama reticulada y compleja. Su dorso
es de color azul cobalto, mientras que en el vientre y los flancos son
de color blanco plateado, algunos poseen líneas verticales de color azul
claro o lavanda en los lados, pero estas nunca son tan obvias como las
del Marlin Rayado, en su aletas no posee manchas.
Se sabe que se
alimenta de calamares y peces pelágicos como el atún aleta negra y
carites. Es un peleador peligroso y agresivo, sus corridas son fuertes y
largos, también se sumergen muy profundo y brincan alto en el aire lo
que demuestra su gran fuerza.
Rango de
temperatura: De 21° C. a 30° C.
Para su pesca
deportiva se emplean grandes carnadas enteras como son el bonito, lisas,
dorados, balaos, pez volador, etc., así como los diversos tipos de
grandes señuelos artificiales rayados.
Record Actual
registrado por la IGFA : 1402 libras, 2 onzas - Victoria, Brasil - 29
de Febrero de 1.992 |
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EL
GRAN PEZ DE MI VIDA
Por Terminator
LA SALIDA
Salimos a hora "de señores". Los dos solos a bordo. Nada más salir, buen "feeling".
Me decía Pedro "Hoy vamos a "pegar"". Y si, yo compartía el buen "feeling".
La noche anterior, luna casi llena, la mar plana (un lujo por estos pagos),
poco viento y tiempo nublado. Salimos con rumbo 250. A las pocas millas,
encontramos a "la flota" que estaba activa ese día; pocos barcos, sólo siete
contándonos a nosotros.
Ponemos rumbo a Tenerife, confiando en que, con la poca mar y el poco
viento, ese día la "batidora", el canal entre Gran Canaria y Tenerife
estaría accesible. Pero, nada, como siempre, la "batidora" estaba en marcha
a todo tren. Media vuelta toda la flota. Ahora navegamos todos con rumbo
inverso, buscando la zona del "Viet-nam". La llamamos así porque es un punto
en el que dos millas alrededor de él se concentra el 95 de capturas de Blue
Marlin. Y empieza la batalla...
EL
"OPA-LOCKA: EL PRIMERO EN PEGAR
-"Atención, aquí OPA-LOCKA, estamos 'Pegaos'!!!"
Unos quinientos metros por nuestro través de estribor, vemos al OPA-LOCKA,
una preciosa TIARA de 42 pies frenar bruscamente... con los prismáticos es
perfectamente visible el zafarrancho a bordo. Mierda, vaya suerte han
tenido. Viramos a babor, para salirnos del círculo máximo al que puede
llegar el pescado, unos mil metros, y empezamos a dar vueltas alrededor los
barcos restantes, como si fuéramos tiburones; Esto se hace por dos cosas,
primero, porque la pareja puede estar por esa zona, y en segundo lugar,
porque los compañeros pueden necesitar ayuda.
La tripulación del OPA LOCKA es de las buenas; en menos de media hora
lo tienen al costado.
-"Atención a todos, aquí OPA LOCKA, hemos marcado y soltado un azul
de unos 100 kilos"
- OPA LOCKA, aquí Dorado, enhorabuena!!
- OPA LOCKA, aquí Bocinegro, Enhorabuena...
EL
"DELTA" LE SIGUE CON UN GRAN BICHO
- Atención, aquí DELTA, ¡¡Estamos pegados, repito estamos pegados y
es enorme!!!!
Ostia, la pareja. Vemos el DELTA, a unos mil quinientos metros
también a estribor, iniciar el zafarrancho, frenando y dando la popa al
enemigo. ¡¡Nóosss!! (Coño, en canario), lo vemos saltar y en efecto, el
bicho es tremendo. Todos los barcos lo han visto, y el canal 17 de la
emisora ruge con los mensajes de ánimo:
- Animo DELTA, Duro con él!!!
- Luis, dale duro, que el pescadito es precioso!!!
Pasa una hora y el DELTA sigue pegado. Nos cansamos de dar vueltas y
ponemos rumbo 150, hacia el "Viet-nam". Al cabo de otra hora escuchamos por
radio:
-Atención aquí DELTA, Hemos marcado y soltado un azul enorme. Por lo
menos mil libras (450 kg). Lo tenemos todo fotografiado y filmado. Era
grandísimo. Partió el anzuelo por la mitad, no hizo falta liberarlo...
TAMBIEN
EL "BOCINEGRO": NUESTRA ANSIEDAD AUMENTA
¡Jesús! Partir un anzuelo del 12/0 por la mitad... debía ser grande de
verdad.... Unas millas más lejos, BOCINEGRO comunica que están en
combate con otro azul. ¡Vaya cómo está el pescado hoy!.
UNA
FALSA ALARMA, Y…………
Unos minutos después, salta el tangón de estribor. Un Marlin blanco anda a
la caza de las muestras de marlin azul. Demasiado grandes para él, no las
puede coger enteras con la boca. Sin duda, se pincha con uno de los
anzuelos, se escarmienta y se va. Vaya por dios...
Pasa media hora. estamos el patrón y yo en el Fly-Bridge, comentando lo
agresivo que estaba el marlin ese día. Cuatro picadas, que sepamos, para
sólo siete barcos. No está mal. "Anda que como nos pegue un azul de los
grandes, a nosotros dos sólos ya verás, vamos a pasar las de Caín...".
Verificamos el "Plotter" nuestra posición es milla y media SSW del punto "Viet-nam",
son las 14:30, estamos en "zona de guerra". RRRRRRRRRRRrrrrrrrrrrrrrrrr!!!!!!!!!!!!!!!!!!
ZAFARRANCHO DE COMBATE
Tangón exterior de babor. Sólo por el sonido ya sabemos que es un azul. De
los grandes. Ponemos el
piloto automático y los motores al mínimo. En tres minutos, hemos recogido
las cañas sobrantes y despejado la cubierta. Pedro se va hacia la caña,
quita el pasador del cabo de seguridad, mientras yo me siento en la silla de
combate, me ajusto el arnés, verifico el mosquetón de seguridad, no vaya a
ser que el pescado me tire al agua. Ya viene Pedro con la caña. Bien, por
suerte el bicho ha pegado en un Shimano Tiagra 80w de dos velocidades, uno
de nuestros mejores carretes. Ponemos la caña en el tintero, le ajusto los
pasadores. ¡Listo!
- Pedro, date prisa, casi se ha llevado todo el hilo y ya veo el forro del
carrete!!
El patrón se sube al Fly, desconecta el piloto e invierte los motores. Lo
escucho como da el mensaje por radio "Atención
a todos, aquí "Millenium", estamos 'pegaos' con un azul grande".
Popa al bicho y atrás toda. Empieza a entrar agua por la bañera.
Bueno, empiezo a bombear la caña. Se ha llevado casi todos los mil metros
del carrete, hay que recuperar a toda prisa. Voy mirando en dirección a la
línea, a ver si lo veo saltar. mal asunto, no salta.
El año pasado, una gran hembra de más de 300 kilos, me dió una paliza
tremenda, partió una caña de 80 libras y se fué tan pancha. Y no dió ni un
salto. las hembras de Marlin azul son mucho mayores que los machos y
combaten de forma más inteligente; no saltan casi nunca, pelean siempre en
el fondo, guardan mejor sus fuerzas... y ésta, que seguro era una hembra, no
quería saltar.
EL
COMBATE
Ya
he recogido casi cuatrocientos metros de línea. Veo, en el horizonte, un
gran revuelo de agua. Allí está, dando cabezazos y revolviéndose en
superficie, pero sin saltar del todo fuera del agua. No puedo calcular sus
dimensiones, sólo puedo saber que es un marlin azul de más de 200 kilos y
que me da muy mala espina...
Pasa una hora. Durante esos sesenta minutos, he conseguido acercarla a menos
de cien metros, dejándola tirar cuando ella quiere, aprovechando para
recoger línea mientras está tranquila. Estoy bien físicamente (¡Cómo se nota
el gimnasio!) todavía. Ya veo la marca que indica donde debemos fijar la
línea al tangón, y eso quiere decir que está a menos de 75 metros. De pronto
"ella" decide que ya ha permitido que nos acerquemos demasiado, inicia una
carrera tremenda y se lleva unos quinientos metros de línea, que me dejan
desalentado. Otra vez tendré que meterlos dentro!!. Tardo 15 minutos en
recuperar esos 500 metros.
Se "enroca" en torno a la marca de los 75 metros. Consigo meter la marca en
el carrete una docena de veces, y ella vuelve a sacarlos con facilidad. El
patrón y yo nos miramos perplejos... Dos horas de combate y todavía puede
con nosotros. Empiezo a cansarme. Decidimos, a riesgo de romper, dar un poco
más de freno. Justo por encima del botón del "Strike". Cuarenta kilos de
freno son una barbaridad. Aguantará la linea?
Empieza a sonar la radio. Hasta ahora, los compañeros no han llamado ni
dicho nada. Se han concentrado simultáneamente a una distancia de seguridad,
observando el combate en silencio, pero ya empiezan a preocuparse. Preguntan
si estamos todavía pegados, y si necesitamos ayuda, a lo que el patrón
contesta a lo primero, que sí, pero con un azul muy revirado (con mala
leche) y que de momento no necesitamos ayuda...
¡ya veo la doble línea!¡Diez metros!. Aumentar la presión del freno ha dado
resultado, pero... de repente la tensión se afloja, no puedo mantenerla ni
elevando la caña ni dando vueltas al carrete como un loco, y hay que
mantener la tensión de la línea en todo momento. ¡Está cargando contra el
barco!
- ¡Pedroooo!!!! ¡¡Tensión!! ¡¡Tensión!!!!!!
El patrón se da cuenta de lo que intenta el pescado -pasar por debajo del
casco y partir la línea con el casco o las hélices- acelera los motores a
tope y vira a babor, haciéndole un quiebro al marlin. Vuelve a restablecerse
la tensión. Enfadada, la muchacha se vuelve a llevar cien metros de línea...
¡Todo un carácter!
Veamos. El 'bicho' embistió a nuestro barco... hasta cuatro veces con el
ánimo de romper la línea con la quilla (táctica muy común en los escualos).
Cuatro veces, el patrón consiguió hacerle un quiebro con el barco. No sé
porqué, en ese momento me acordé de los caballos de los rejoneadores, cuando
en las corridas les hacen quiebros y filigranas a los toros. Y también, me
dí cuenta de la importantísima labor de la persona que está al timón. Si no
hubiese sido por la habilidad de Pedro... otro gallo nos hubiese cantado.
Después de las cuatro embestidas, el marlin se quedó a una veintena de
metros de nosotros, dando vueltas al barco. Parecía que nos estaba
estudiando. Le había fallado todo lo que había intentado hasta ese momento
para liberarse, y parecía indeciso, como si no supiera qué hacer, después de
dos horas y media. Y, en ese momento, el patrón decidió tomar la iniciativa.
Empezó a navegar en paralelo al marlin, mientras yo, intentaba meter unos
metros de línea en el carrete.
En ese punto yo ya empezaba a estar cansado... y algo peor. Después de una
de las pausas en el "bombeo", noté como me dolían las manos. Con las prisas,
no me puse guantes y tenía las manos llenas de ampollas. Hay que decir que
no tengo unas manos "finas" precisamente, pero ¡me salían ampollas hasta
debajo de los callos!.
Pues bien, empezamos de nuevo el tira y afloja. El objetivo, en ese momento,
era meter la doble línea en el carrete, y darle un par de vueltas dentro,
para poder aplicar más presión al freno. La muy bruja, parecía que podía ver
cuando conseguía meter la línea dentro de la caña, porque en ese momento
volvía a dar un tirón enérgico y se lo volvía a llevar.
Tres horas de combate. Consigo meter un par de vueltas de la doble línea en
el carrete, meto el freno al 85 ... y la veo por primera vez. ¡Es
grandísima! está a menos de un metro de la superficie, y es más grande que
la manga del barco. Pienso, por un momento, ¿cómo lo vamos a hacer dos
hombres solos, para dominar al bicho cuando llegue el momento...?. También
me doy cuenta de un detalle: Empezó dando vueltas en torno a nosotros
-nosotros siguiéndola en ciaboga- después, pusimos el barco en paralelo, y
ahora... éramos nosotros quienes dábamos vueltas alrededor de ella; Ya
estaba a la defensiva, muy, pero que muy cansada.
Volvió a dar otro tirón y me sacó la doble línea, por lo que tuve que
aflojar enseguida el freno del carrete otra vez. Estaba intentando hundirse.
¿o estaría muriéndose de agotamiento?. A veces pasa que los grandes picudos
mueren, literalmente, de agotamiento, y hay que sacarlos a pulso del fondo.
Pasan quince minutos más, metiendo y sacando la doble línea, yéndose ella
abajo unos metros, y levantándola nosotros. Está casi, casi rendida.
LOS
ULTIMOS MOMENTOS: ADRENALINA A TOPE
De repente, deja de tirar. Meto la doble línea, freno al 85 , y consigo
meter el "leader" de 600 libras que empleamos como terminal. Pedro baja del
fly-bridge para echar mano al "leader", vamos a intentar soltarla. Pedro
coge la línea, se da un par de vueltas en el brazo e intenta levantarle la
cabeza para que yo, con el saca-anzuelos, la libere... Fijo la caña en el
tintero, intento levantarme de la silla ¡no puedo! yo también estoy al
límite de mis fuerzas. Como tardo mucho, el marlin se recupera un poco, da
un tirón y casi tira a pedro al agua. Otra vez se lleva leader, doble línea
y unos metros de nylon. Dejando, eso sí, una buena marca en el brazo de
pedro. Tiene un corte superficial de 15 centímetros en el brazo, causado por
el leader de dacrón.
Segundo intento... esta vez sí puedo levantarme con más o menos rapidez.
Mientras pedro la sujeta, salgo a la plataforma de popa y la agarro por la
espada. Pesa como todos los demonios. Intento liberar el anzuelo, pero no
puedo, está muy clavado. Se revuelve, da un cabezazo y me da un golpe en la
pierna... no podemos con ella los dos solos, es demasiado grande. Tercer
intento, ... vuelve a lastimar a Pedro en el brazo. Se queda flotando, panza
arriba. Ya sabemos lo que quiere decir; está reventada. No mueve ni la cola
ni agallas, ni da señales de vida. Lástima, queríamos soltarla, pero, cuando
todavía hubiese tenido oportunidad de sobrevivir, éramos poca cosa para
dominarla. Nos queda la pena, pero ¡Qué le vamos a hacer!.
EL PEZ
DE MI VIDA
Imposible subirla a bordo. Le atamos un cabo en la cola y partimos hacia
puerto a cuatro nudos de velocidad. Han pasado tres horas y cuarenta y cinco
minutos de combate, y nos queda una hora y cuarto hasta llegar a Puerto. El
resto de barcos, al ver que habíamos terminado, se acercan, nos dan la
enhorabuena y empiezan a elucubrar sobre el peso. Más de 300 kilos seguro,
hay quien lo acerca a 400. Pronto lo sabremos porque en Puerto Rico tienen
ya preparada la báscula.
352 kilos. ¡con sólo dos a bordo!. Nos queda el mal sabor de boca, por no
haber podido soltarla, pero al menos lo intentamos.
Este es, con diferencia, el pescado más grande que he cogido nunca. Han
pasado ya 8 días... y todavía me duelen los brazos, y tengo las marcas en
los costados, del roce del arnés de la silla. Y la tremenda espada del bicho
en mi casa.

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