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CONTENIDO DEL ARTÍCULO
- La breca.
- Los ermitaños, su comida prefe.
- Forma de Pesca
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"Más
sobre la pesca de la Breca" |
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Nuestro
gran amigo Ginés Blaya "El Cana" nos brinda sus secretos sobre la pesca
de la breca. Y digo yo... ¿A ver quien no va a hacer caso a un maestro?
Ver más sobre la pesca de la breca. |
 
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La breca
Es un pescado blanco de la
familia del besugo. La breca, también
conocida como pagel o garapello,
pagell, lamote, abretán o bica, es un pez marino
muy apreciado, de carne blanda, delicada y exquisita. Su cuerpo tiene
aspecto fusiforme, delgado y ovalado. y las escamas se extienden hasta el
borde anterior de los ojos, cubriendo la cabeza. Sus ojos son de menor
tamaño que los del besugo y aligote. Este precioso pez, tiene
un tono rosado con unos puntitos azulados. Su boca puntiaguda no es
excesivamente grande, aunque posee una buena fila de dientes, éstos no son
largos. Es hermafrodita aunque cuando alcanza su madurez predominan las
hembras. Es de tamaño medio, pudiendo llegar a medir 50 cms,
los ejemplares más comunes miden 10-30 cm.
Suele habitar en fondos de hasta 100 mts, predominando los ejemplares mas
jóvenes en fondos de menor profundidad, su tipo de fondo preferido es el
denominado cascajo. No es un pez de roca pero se encuentra siempre junto a
éstas, bancos de arena rodeados de rocas, corredores de arena que cruzan
roquedos, alimentándose de lo que se cría junto a éstas. Su cebo preferido
es el cangrejo ermitaño, no desdeñando otros crustáceos, moluscos, gusanos y
pequeños peces. Es de costumbres gregarias, por lo que podemos encontrarnos
de vez en cuando con un buen cardumen, tiene sus querencias en cuando a
lugares que frecuenta, por lo que el uso del GPS puede ser recomendable para
los que las marcas visuales no son su fuerte. La breca vuelve año tras año a
la misma marca y no es por otra razón que busca fondos ricos en nutrientes
de los que se alimenta, y estos nutrientes suelen encontrarse casi siempre
en los mismos lugares.
LOS
ERMITAÑOS, su comida prefe.
Para mi gusto, el mejor cebo
es el cangrejo ermitaño, siempre que el mismo sea vivo. Para ello nos
proveeremos de un buen canasto de los mismos - hay que pagarlos a precio de
oro a los profesionales que suelen sacarlos con el arrastre u otros artes- y
los fondearemos junto a nuestra embarcación, rezando para que alguien no nos
los “cambien de sitio”. Como mejor solución a este vivero, podemos coger una
caja grande de plástico de las que se usan para las hortalizas, a la que
pondremos una tela de plástico con agujeros, en su parte abierta, con una
puerta por donde sacarlos y echarles de comer de vez en cuando, por cierto
que estos bichos se lo comen todo, dejando cualquier pez que pongamos en la
caja en la mismísima raspa. Su mejor alimento es la piel de los grandes
depredadores - pez espada, cazón, etc-, la cual devoran en pocos días,
teniendo la ventaja de que n se corrompe tan fácil. Cuando vayamos a salir
debemos sacar de la caja los pensemos que vamos a necesitar, depositándolos
en un cubo grande o recipiente al que cambiaremos el agua con relativa
frecuencia para evitar que mueran por el efecto del calor. Para sacarlos de
sus conchas podemos usar dos métodos, uno el tradicional del martillo a base
de golpes -en este caso deberemos de proveernos de una tabla sobre la que
darlos para no dañar nuestra embarcación, y otro método mas sofisticado que
consiste en adquirir un mechero de gas de los que se usan para encender los
fuegos de la cocina, es decir de los de punta alargada (se pueden conseguir
en las tiendas de “todo a 100”). Encendido el mechero haremos incidir el
fuego sobre el lugar donde pensemos se encuentra la parte final del
cangrejo, con cuidado de no quemarnos. Pronto el cangrejo saldrá de su
guarida a todo trapo. Si usamos mecheros de cigarrillos, acabaremos con el
mismo roto por el efecto del calor o quemándonos los dedos.
Si no conseguimos
ermitaños, podemos pescarlo en segundo lugar con lombriz americana, calamar,
etc.
FORMA DE
PESCA
La
breca es un pez muy receloso y un sibarita a la hora de comer. No entra con
cualquier cebo y con aparejos vastos. Nos encontramos ante una pesca de las
que denominados “Pesca Fina”, es por ello que su captura constituye un
auténtico reto para todo buen pescador.
A diferencia de otras
pescas en las que se puede dar movimiento al aparejo, la breca quiere que su
cebo se encuentre sobre el fondo y en reposo. La brazolada de hilo que
sujeta al anzuelo no deberá sobrepasar el 0,30, ésta deberá ser larga, y con
hilo invisible de alta calidad. El tamaño de los anzuelos será del 3 al 6
según sean de grandes los individuos a capturar.
En cuanto al aparejo,
los hay para muchos gustos, pero yo me decanto por el mas simple de todos:
El plomo agujerado que colocaremos previamente al esmerillón o quitavueltas
y a continuación nuestra brazolada de hilo fino con un solo anzuelo. Para mi
gusto es preferible calar varias cañas con un solo anzuelo que llevar
aparejos de varios anzuelos, que lo único que hacen es atraer a otras
especies no deseadas.
Una vez elegido el sitio
mi preferencia es el fondeo, como siempre insisto la breca come a fondo y
con el cebo en reposo, cualquier movimiento la hace recelar y largarse. Este
sistema de fondeo tiene el inconveniente de que si no damos con ellas puede
ocurrir que no nos comamos una rosca, y tengamos que fondear varias veces
antes de conseguirlas, pero la pesca es así.
Como decimos la breca es
un pez muy asustadizo, y hay que dejarlo comer tranquilo. Es preferible
dejarlo comer sin pegarle el tirón para clavar, que tirarle a destiempo. Es
un pez que se suele enganchar solo, incluso cuando notamos una primera
picada es conveniente soltarle hilo, de esta forma se embuchará y su captura
estará asegurada.
Una vez esté clavado el
mismo, procederemos a sacarla con extremo cuidado y usando el freno de
nuestro carrete, que tendremos calibrado previamente para contrarrestar las
cargadas que el misma pueda dar, y que si es de buen tamaño podemos perder
de no actuar con la diligencia de todo buen pescador y sobre todo no tener
prisa por sacarla, tened en cuenta que si la subimos despacio disfrutaremos
mas y el riesgo de perderla será menor. Tened en cuenta: Pez desanzuelado=mala
suerte. Sedal partido=mal pescador. Y mucho cuidado con su artimaña de
dejarse llevar o nadar hacia arriba, pues en ocasiones lo hace y nos
produce “el despiste del novato”, dejándole el sedal flojo al creer que se
ha soltado. No destenséis jamás el sedal aunque creáis que se ha marchado.
Aprovechad su estratagema para ganarle unos metros de hilo dándole mas
revoluciones a la manivela del carrete. Enseguida vendrá una nueva cargada
espectacular y a luchar.
Al subirla al barco
debemos tener a mano dos cosas: Una el salabre o sacadora, para los
ejemplares de buen tamaño y otra un desanzuelador para las que vengan
embuchadas.
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